El Plan de Igualdad firmado recientemente por “algunos miembros de los Comités de Empresa”, con mayoría de UGT y FITC (sin que los Comités a quienes supuestamente representaban estos señores conocieran el texto definitivo y mucho menos hubieran dado su opinión sobre el mismo) no creemos que sirva para eliminar las diferencias existentes entre las trabajadoras y los trabajadores de la caja rural, y aún menos para conseguir conciliar la vida laboral y familiar de la plantilla porque carece de las garantías mínimas para ello y no propone ningún tipo de medida que nos ayude a corregir los desequilibrios que puedan existir.
26-02-2009 -
Como se puede comprobar, a lo largo del texto
respaldado por FITC y UGT,
¿POR QUÉ CCOO NO HA FIRMADO?
El texto aprobado no es más que una declaración de buenos principios, careciendo de objetivos claros y medidas concretas a desarrollar, por lo que no es propiamente un Plan de Igualdad, sosteniendo además, para colmo, que sólo es preciso mantener, seguir y continuar las políticas actuales: todo estaría bien y no hay nada que cambiar. A nuestro entender, no es eso lo que se deduce del Diagnóstico que se ha realizado.
EL DIAGNÓSTICO PREVIO
CONCILIACION DE
Es una broma de mal gusto, que con el uso de videoconferencias nos acerquemos a la tan deseada conciliación de la vida familiar y laboral. El principal obstáculo en nuestra empresa para la conciliación es la prolongación de jornada fuera del horario laboral a la que“voluntariamente se ven invitados” los compañeros. Apuntamos algunas ideas que hemos planteado en nuestra propuesta y que no han sido escuchadas (porque han llegado tarde al parecer, mire Vd, que casualidad):
GARANTÍAS Y TRANSPARENCIA PARA UNA PROMOCION IGUALITARIA
La promoción de la mujer en
Ya manifestamos nuestro rechazo al Protocolo de Acoso elaborado unilateralmente por
SEGUIMIENTO, CONTROL Y EVALUACIÓN DEL PLAN
La evaluación de las acciones a desarrollar y el cumplimiento de los objetivos del Plan deben ser funciones asumidas por una COMISIÓN DE IGUALDAD que no queda debidamente definida en el texto aprobado, con lo que resulta poco creíble su labor.
Todo ello nos ha obligado a rechazar el texto propuesto, porque en definitiva, no se dan las garantías mínimas para propiciar paulatinamente la conciliación de la vida laboral y familiar y una promoción igualitaria. Desgraciadamente, la forma en que se ha desarrollado la negociación, con unos representantes de FITC y UGT dispuestos a firmar lo que les presentaran, hacía presagiar este lamentable final. Nosotros seguiremos insistiendo.