Discriminar a los clientes bancarios, en función de que su origen geográfico determine su nivel de renta siempre ha sido, y así lo hemos manifestado, un problema de ética financiera y además un mal negocio.
08-11-2008 - Desviar hacia segundas marcas financieras a la población con mas dificultades para acceder al crédito, bajo la excusa de ofrecer servicios diferenciados “más adaptados” a la cultura del inmigrante, se ha constituido en un negocio ruinoso en cuanto la crisis ha puesto su proa a las capas sociales mas débiles económicamente.
El paradigma de este uso, lo constituye Dinero Express, segunda marca creada por el BBVA que acaba de anunciar el cierre de 115 oficinas de un total de 130 que tenía repartidas por todo el territorio nacional.
BBVA incluía en su página web una presentación de Dinero Express que rezaba de la siguiente manera:
“Dinero express es una sociedad del grupo BBVA que se está posicionando en el segmento de inmigrantes a través de una red de tiendas multiservicio exclusiva para la gestión de este colectivo. Para ello, se ha formulado una propuesta de valor innovadora con una oferta comercial específica, afín a la cultura del inmigrante.
Esta oferta comercial cubre todos los requerimientos financieros: envío de dinero, créditos personales, seguros, avales para alquiler de vivienda, tarjetas e hipotecas; y también servicios no financieros tales como el asesoramiento, bolsa de trabajo, viajes, bolsa de vivienda y subvenciones.”
La cultura del inmigrante se ha traducido en este caso en créditos más caros al ser concedidos a través de una entidad de intermediación fuera del canal del banco, que amenaza en un entorno de subida de tipos con incrementar la morosidad, al mismo tiempo que el volumen de remesas al extranjero disminuye.
CONDICIONES LABORALES.
A los trabajadores de Dinero Express se les aplica el convenio colectivo de Oficinas y Despachos, a pesar de que su tarea era la misma que cualquier trabajador adscrito al Convenio de Banca. Esta situación denunciada hasta la saciedad por COMFIA – CCOO no ha tenido solución favorable toda vez que los empleados están contratados por una entidad que operaba como agente financiero y por tanto no es un banco.
El horario de las oficinas era de 10 de la mañana a 10 de la noche y su estrategia de negocio se basaba en “fidelizar” al inmigrante, con necesidad de enviar dinero a su país de origen, vendiéndole productos financieros al margen de los canales habituales del Banco.
Ante el desplome de este tipo de negocio, el BBVA decide reducir drásticamente las oficinas de Dinero Express y a los trabajadores les está ofreciendo tres posibilidades: