(26/06/2002)
A CEMECO SE LE VEN LAS VERGÜENZAS
PROMOCIÓN
Después de meses esperando a que la empresa sea capaz de ver lo que es su propia conveniencia (la necesidad de regular de manera formal la carrera profesional de los/as trabajadores/as de Servicios Centrales), a CC OO nos ha quedado clara la nula voluntad de regularlo, la nula voluntad de los responsables de Recursos Humanos (RRHH) y, por lo que a Cemeco se refiere, la nula voluntad y el nulo interés del responsable del Área de Recursos Técnicos (RRTT).
Insistimos: a los/as trabajadores/as de Cemeco os debe quedar bien clara la idea de que la voluntad de la empresa de solucionar esta cuestión es nula. ¿No hay, pues, ningún camino abierto? Desde CC OO pensamos que sí, pero pasa, inexcusablemente, por la concienciación de la plantilla del área, por el cambio en actitudes condescendientes que, a las pruebas nos remitimos, no conducen sino a que la empresa nos tome el pelo cada vez con más soltura.
1. Nuestros/as compañeros/as de oficinas no entenderían en absoluto lo que en Servicios Centrales (SSCC) está pasando. En oficinas están absolutamente claras las responsabilidades de cada cual, pero esto no sólo significa que nadie hace de Director/a o Subdirector/a sin tener perfectamente clara la cuestión de la consolidación, sino que incluso el tema de cobrar la diferencia de categoría en el caso de sustitución (p.ej.: por vacaciones) es una situación absolutamente normalizada y que se cobra en la totalidad de los casos en que se produce, sólo con comunicarlo.
2. Los responsables de RRHH dan por hecho que en SSCC no cabe la consolidación de categorías: ¿colaría este planteamiento con nuestros/as compañeros/as de oficinas?
3. Los/as trabajadores/as tenemos que tener perfectamente claro que, dada la nula voluntad de la empresa, la solución pasa, de entrada, por negarse a realizar tareas de mayor responsabilidad que las correspondientes a la categoría que se ostenta.
4. La situación que se produce hoy en algunos de los departamentos existentes en CEMECO es de locura: las subcontrataciones, los fichajes, los ‘amigos de’, están produciendo una situación en la que la falta de normalización no puede sino perjudicar terriblemente a muchos/as de los/as compañeros/as. ¡Y nos faltan muchos prodigios por vivir!
5. Algunas de las situaciones personales, enquistadas durante años y años, son intolerables. ¿Cuántos años deberemos esperar para que se solucionen algunos de estos casos? ¿Tendremos que esperar a que la empresa se nos destape con más ‘fichajes’? ¿Seguiremos siendo comprensivos y aceptando que, al no existir un sistema pactado, tampoco den solución a situaciones individuales muy fáciles de resolver?
6. Pasar al siguiente escalón, el de la reclamación por la vía judicial, parece que sea más traumático. Pero ni será la primera vez ni la última: la empresa sabe que éste es un frente en el que tiene mucho que perder, sobre todo si las personas que reclamaran una reclasificación fueran las que más años llevan ejerciendo unas funciones conocidas por sus compañeros, alentadas por sus Jefes, y documentadas en las herramientas de trabajo que utilizamos cada día.
CONTRATACIÓN
Como en las peores películas tipo "túnel del tiempo", estos días retrocedemos hasta situaciones, no por reiteradas, menos repugnantes. La España de la precariedad laboral también traspasa la puerta de Cemeco. Y encima, con malas artes y mentiras: a personas con "casi un año" (¡qué casualidad!) de relación laboral ininterrumpida con Bancaja, con un buen rendimiento, habiendo demostrado con creces su valía profesional y cubriendo puestos que no se amortizan (deberán seguir cubriéndose cuando los compañeros se vayan), se les dice que para ellos sólo existían dos alternativas: o fijos o a la calle, pues el "presupuesto" anual de fijos ya no da para más. ¡Qué vergüenza! ¡Qué falta de decoro!
Lo dicho: una más de nuestro Responsable de Área. Él sabrá (eso se supone) lo que hace. Al fin y al cabo no es ninguna novedad. Recordad las promociones de Programadores, en las que empezó habiendo más de una docena de contratados temporales y hoy día sólo permanecen cinco en Bancaja.
Ante ello sólo nos cabe una actitud: allá donde podamos, y en la medida de nuestras posibilidades y responsabilidades, debemos dejar claro que no nos chupamos el dedo y, sobre todo, debemos reivindicar la necesidad de que Bancaja no dilapide el capital humano de personas con una profesionalidad contrastada.
FORMACIÓN
Empezaremos por el final: al responsable del área no le preocupa nuestra Formación Profesional. Para él lo demuestran dos hechos: que no hay "demanda" por nuestra parte, y que ¡qué va a enseñarnos gente de fuera!.
Esto le pasa, seguramente, por no preguntar a los interesados. CC OO lo hemos hecho, y el resultado es apabullante:
El 30% de los encuestados hace más de un año que no recibe ni un curso
El 75% considera que tienen carencias formativas relacionadas con su trabajo diario
Más de un 70% piensa que deberían recibir formación de tipo genérico para ampliar su visión de negocio
Un 85% cree que deberían recibir formación de forma periódica
Un 75% ha detectado (por consultas recibidas de otros compañeros) carencias formativas fácilmente subsanables: herramientas y utilidades de uso general, ofimática, idiomas...
El 85% de los consultados dice estar dispuesto a impartir formación a sus compañeros, mediante sesiones breves, y enfocadas principalmente a la práctica.
Si las promesas del responsable del área sobre la cuestión no alcanzan más allá de las preguntas que, en el mejor de los casos, de manera no sistemática, han realizado algunos jefes de Grupos de Trabajo, apañados estamos.
Lo que los curritos del Área reclaman, y así lo han hecho saber a través de la encuesta de CC OO, es lo siguiente:
Recibir cursos de las herramientas informáticas que utilizan diariamente: Notes, Ofimática, DB2, programación CICS... pero enfocadas directamente al trabajo diario y específico de Bancaja.
Formación genérica de negocio, para tener una visión más amplia del entorno de trabajo.
Formación continuada: que no pasen años sin recibir ningún curso.
En resumen: nadie nos va a regalar nada sin luchar, sin reivindicar nuestro trabajo, por lo que el primer paso es ponernos las pilas y no ceder ni un milímetro más.
Por parte de CC OO tened claro que estaremos peleando, y aportando alternativas, hasta que éstas, y otras cuestiones que nos afectan diariamente, estén normalizadas.
Salud