(13/06/2002)
La Audiencia Nacional ha desestimado en primera instancia nuestra demanda para la convocatoria de plazas de Oficiales 1º y 2º.
SEGUIREMOS LUCHANDO PARA CONSEGUIRLO
Esta es una circular que no nos gustaría escribir, pero lo hacemos porque nos obliga a ello nuestra responsabilidad y nuestro compromiso con vosotros. La Audiencia Nacional ha dictado sentencia contraria a nuestra demanda para que Bancaja convoque Oposiciones de Oficiales 1º y 2º. Los argumentos que utiliza para ello son muy simplistas: el sistema de designación por Bancaja de puestos de determinadas responsabilidades, que se recoge en el acuerdo de 27-03-2001 es válido para sustituir las oposiciones de convenio. Nosotros no compartimos esta opinión de ese modo tan genérico, pues existen muchas matizaciones que nos hacen pensar que se deben de convocar oposiciones para Oficiales, y ello por los siguientes motivos:
En primer lugar, el sistema establecido en el pacto de Marzo de 2001 no excluye el convenio, sino que es complementario, por lo que cabe la convocatoria de plazas para el personal que no haya sido tocado con el "dedo divino". Porque por otra parte, la designación de puestos no tiene ninguna trasparencia, ni ofrece igualdad de oportunidades a quien desee promocionarse, ni se establecen criterios, carrera profesional, ni cursos ni nada por el estilo, por los que cualquier interesado pueda optar a su promoción de manera digna. Sólo propicia la subjetividad del Jefe, el servilismo, el amiguismo y la opacidad, con el consiguiente cabreo entre la plantilla.
En segundo lugar, la Caja va mucho más allá de lo firmado en el pacto, haciendo trampas para hurtar puestos a las vacantes existentes y que encima no les cueste ni un duro, con el sistema de nombrar transitoriamente a Jefes en trance de consolidación como Oficiales. A nosotros nos parece bien que si quieren, consoliden antes de plazo a cualquiera que esté desempeñando una categoría superior, pero que le consoliden la categoría que está desempeñando. Lo otro está fuera del espíritu de lo firmado en dicho pacto. Además, estas plazas vuelven a quedar vacantes cuando cualquier persona que la ocupe consolida o adquiere una categoría superior.
En tercer lugar, la demanda se refería ya incluso a fechas anteriores al pacto, por cuanto que era con datos del año 2000, en el cual tampoco se habían convocado plazas, existiendo vacantes.
Por todo ello nosotros seguiremos intentándolo, trabajando para conseguir un sistema de promoción objetivo para todos, del cual puede ser una muestra las oposiciones para oficiales, y por ello vamos a presentar recurso ante el Tribunal Supremo contra esta sentencia.
Pero además de cualquier razón, expuesta, jurídica o no, la empresa debería darse cuenta de que la promoción es algo digno a lo que aspiran todos los empleados, y que debe de arbitrar sistemas para que cualquiera pueda acceder a ella, y no sólo aquel que le haya caído bien al jefe de turno, o al que por circunstancias ya está ejerciendo y cobrando funciones de superior categoría. O bien deberíamos darnos cuenta los empleados de que los que nos dirigen no ven más allá de su propio interés y desprecian a la totalidad de la plantilla, y nos consideran unos meros instrumentos para conseguir sus fines y sus medallas. Las palabras como motivación, implicación, etc.., sólo sirven para quedar muy bien de cara a la galería.
Salud.