(28/11/2000)
Mientras no se demuestre lo contrario, los Planes de Prejubilaciones nacen siempre a instancias de la empresa, que ve así la ocasión de disminuir sus costes salariales, por la vía de sustituir (en el mejor de los casos, pues a veces ni eso, a veces ni siquiera hay renovación de plantilla) trabajadores "caros" por trabajadores mucho más baratos.
Al hecho positivo de dejar de trabajar, se contrapone que la decisión personal de acogerse o no a un Plan de Prejubilaciones siempre es compleja, por muchos motivos: en mayor o en menor medida siempre hay una pérdida de poder adquisitivo; en muchas ocasiones el nivel de endeudamiento es alto y no se tiene muy claro si se estará en condiciones de afrontar con holgura estas obligaciones; se truncan de golpe todas las expectativas que se tuvieran de mejora profesional (aumentos de categoría, de función, de salario, etc.); se adelanta considerablemente la desvinculación laboral (lo que conlleva incertidumbres ante cambios futuros en la legislación sobre Seguridad Social); se acaba dicha relación laboral con una empresa en la que, habitualmente, se ha trabajado toda la vida (aparición de estados anímicos y psicológicos de ansiedad, ante la perspectiva de dejar de ser "útil"); etc.
Si a todo eso añadimos que el Plan sea una propuesta unilateral ofrecida sólo por la empresa, el panorama acaba de descomponerse por completo.
CC OO ya lo hemos dicho con anterioridad: no estamos de acuerdo con la pretensión de la empresa, que simplemente quiere reeditar el Plan de Prejubilaciones acordado en 1998. Es imprescindible introducir las mejoras derivadas tanto del cambio de situación respecto al año 1998 (en aquel momento se exigió como condición para prejubilarse pasarse del Suplan 1 al Subplan 4, hoy el colectivo afectado por la nueva propuesta de la empresa lleva ya 2 años mayoritariamente en el Subplan 4; en aquel momento se negoció junto con la transformación del Fondo de Pensiones, hoy la situación de Derechos Consolidados y demás es otra; etc.), como de la experiencia adquirida en su aplicación.
Hay que destacar como un hecho tremendamente positivo, que la Plataforma Unitaria de Negociación que hemos redactado la totalidad de Secciones Sindicales de Bancaja ante las pretensiones empresariales, ha asumido como propias las iniciativas de CC OO en el tema de Prejubilaciones. La unidad sindical en este asunto es la mejor garantía para conseguir un acuerdo que actualice las condiciones de Prejubilación.
Porque hay que dejar las cosas bien claras: CC OO, que en 1998 firmamos junto al resto de sindicatos (el acuerdo entonces fue unánime) el acuerdo sobre Fondo de Pensiones, que incluía una parte dedicada a las Prejubilaciones, nos oponemos a que ahora la empresa intente una pura y simple "extensión" de dicho acuerdo (que venció en su día y que no está vigente). CC OO, por lo tanto, consideraría un grave error que la empresa optara por afrontar este nuevo Plan de Prejubilaciones desde una perspectiva unilateral, sin la participación de los sindicatos en el establecimiento consensuado de las condiciones de prejubilación, pues dicha participación y dicho consenso es lo que se merecen los compañeros afectados por este Plan: se merecen contar con la certeza de que un Plan consensuado es el mejor Plan posible. Lo contrario (la imposición unilateral) sólo traerá confusión, desconfianza y, como consecuencia de todo ello, un mayor o menor fracaso (pero fracaso, al fin y al cabo) de los objetivos pretendidos por la empresa.
| Castellano | Valencià |